EL PECADO CONTRA EL ESPÍRITU SANTO
Volvió a casa, y la muchedumbre se juntó nuevamente allí, de suerte que ni siquiera
podían comer pan. Al oírlo los suyos, salieron para apoderarse de Él, porque decían:
“Ha perdido el juicio”.Pero los escribas, venidos de Jerusalén, decían: “Tiene a
Beelzebul y por el jefe de los demonios expulsa a los demonios”. Mas Él los llamó y
les dijo en parábolas: “¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Y si dentro de un
reino hay divisiones, ese reino no puede sostenerse. Y si hay divisiones dentro de una
casa, esa casa no podrá subsistir. Si, pues, Satanás se levanta contra sí mismo y se
divide, no puede subsistir, y llegó su fin. Porque nadie puede entrar en la casa del
hombre fuerte y quitarle sus bienes, si primero no ata al fuerte; y sólo entonces sí
saqueará su casa. En verdad, os digo, todos los pecados serán perdonados a los
hombres, y cuantas blasfemias dijeren; pero quien blasfemare contra el Espíritu Santo,
no tendrá jamás perdón y es reo de eterno pecado”. Porque decían:
“Tiene espíritu inmundo”.
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