CONTRA LA AVARICIA
Porque nada trajimos al mundo, ni tampoco podemos llevarnos cosa alguna de él.
Teniendo pues qué comer y con qué cubrirnos, estemos contentos con esto.
Porque los que quieren ser ricos caen en la tentación y en el lazo (del
diablo) y en muchas codicias necias y perniciosas, que precipitan a los
hombres en ruina y perdición. Pues raíz de todos los males es el amor al
dinero; por desearlo, algunos se desviaron de la fe y se torturaron ellos mismos
con muchos dolores.
EXHORTACIÓN A LA PERSEVERANCIA
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y anda tras la justicia, la piedad, la fe,
la caridad, la paciencia, la mansedumbre. Lucha la buena lucha de la fe; echa mano
de la vida eterna, para la cual fuiste llamado, y de la cual hiciste aquella bella confesión
delante de muchos testigos. Te ruego, en presencia de Dios que da vida a todas las
cosas, y de Cristo Jesús –el cual hizo bajo Poncio Pilato la bella confesión que guardes
tu mandato sin mancha y sin reproche hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo,
que a su tiempo hará ostensible el bendito y único Dominador, Rey de los reyes
y Señor de los señores; el único que posee inmortalidad y habita en una luz
inaccesible que ningún hombre ha visto ni puede ver. A Él sea honor y poder eterno.
Amén.
ADMONICIÓN A LOS RICOS
A los que son ricos en este siglo exhórtalos a que no sean altivos, ni pongan su
esperanza en lo inseguro de las riquezas, sino en Dios, el cual nos da
abundantemente de todo para disfrutarlo; que hagan el bien; que sean ricos en
buenos obras, dadivosos, generosos, atesorándose un buen fondo para lo porvenir,
a fin de alcanzar la vida verdadera.
CUIDAR EL DEPÓSITO DE LA FE
Oh, Timoteo, cuida el depósito, evitando las palabrerías profanas y las objeciones de la
seudociencia. Por profesarla algunos se han extraviado de la fe.
La gracia sea con vosotros.
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