Sabiduría 1
Amad la justicia, vosotros los que juzgáis la tierra.
El pecador no puede escapar al castigo.Ciertamente, el Espíritu de la sabiduría es benigno, y no dejará sin castigo los labios del maldiciente; porque Dios es testigo de sus afectos interiores, escudriñador infalible de su corazón, y entendedor de su lenguaje.
Por cuanto el Espíritu del Señor llena el mundo universo; y Él que contiene todas las cosas, tiene conocimiento de lo que se habla.
Por eso el que habla cosas malas no puede esconderse, ni escapará del juicio vengador. Pues se le interrogará al impío sobre sus pensamientos; y llegarán a los oídos de Dios sus palabras, para castigo de sus maldades.
Porque el oído celoso de Dios todo lo oye.Mas los impíos con las manos y con las palabras llamaron a la muerte; y reputándola como amiga, vinieron a corromperse hasta hacer con ella alianza, como dignos de tal sociedad.
Sabiduría 2
Los impíos niegan la vida eterna.
El odio de los impíos al justo
Oprimamos al justo desvalido, no perdonemos a la viuda, ni respetemos las canas del anciano de muchos días. Sea nuestra fortaleza la ley de la justicia; pues lo flaco de nada sirve. Armemos lazos al justo, visto que él no es de provecho para nosotros, y que es contrario a nuestras obras. Nos echa en cara los pecados contra la ley; y nos desacredita, divulgando nuestra conducta.
Protesta tener la ciencia de Dios, y se llama a sí mismo hijo de Dios. Se ha hecho el censor de nuestros pensamientos.
No podemos sufrir ni aun su vista; porque no se asemeja su vida a la de los otros, y sigue una conducta muy diferente. Nos mira como a gente frívola, se abstiene de nuestros usos como de inmundicias, prefiere las postrimerías de los justos, y se gloría de tener a Dios por padre.
Veamos ahora si sus palabras son verdaderas; experimentemos lo que le acontecerá, y veremos cuál será su paradero. Que si es verdaderamente hijo de Dios, Dios le tomará a su cargo, y le librará de las manos de los adversarios. Examinémosle a fuerza de afrentas y tormentos, para conocer su resignación y probar su paciencia. Condenémosle a la más infame muerte; pues que según sus palabras será él atendido.” Sea nuestra fortaleza la ley de la justicia; pues lo flaco de nada sirve.
Sabiduría 3
La desdicha de los impíos
Mas los impíos serán castigados a medida de sus pensamientos: ellos que no hicieron caso de la justicia, y apostataron del Señor.
Sabiduría 4
Pero la raza de los impíos, aunque multiplicada, de nada servirá; no echarán hondas raíces los pimpollos bastardos, ni tendrán una estable consistencia.
Que si por algún tiempo brotan sus ramas, como no están firmes serán sacudidos por el viento, y desarraigados por la violencia del huracán.
El fin tremendo de los impíos
Al cabo vendrán a morir sin honor, y estarán con eterna infamia entre los muertos; porque Él hará que hinchados revienten por medio, sin que osen abrir su boca, y los desquiciará desde los cimientos. Serán reducidos a extrema desolación; quedarán gimiendo, y perecerá su memoria.
Comparecerán llenos de espanto por el remordimiento de sus pecados, y sus iniquidades se levantarán contra ellos.
Sabiduría 5
Luego descarriados nos hemos ido del camino de la verdad; no nos ha alumbrado la luz de la justicia. Tomará la justicia por coraza, y por yelmo el juicio cierto; embrazará por escudo impenetrable la rectitud; de su inflexible ira hará una aguda lanza y el universo peleará con Él contra los insensatos.
...porque la esperanza del impío es como la pelusa que arrebata el viento; o cual espuma ligera que la tempestad deshace; o como humo que disipa el viento; o como la memoria del huésped de un día.
La recompensa de los justos y el castigo de los impíos
Mas los justos vivirán eternamente; su galardón está en el Señor, y el Altísimo tiene cuidado de ellos.
Por tanto, recibirán de la mano del Señor el reino de la gloria, y una brillante diadema. Los protegerá con su diestra, y con su santo brazo los defenderá. Se armará de todo su celo, y armará las creaturas para tomar venganza en sus enemigos.
Tomará la justicia por coraza, y por yelmo el juicio cierto; embrazará por escudo impenetrable la rectitud; e su inflexible ira hará una aguda lanza: y el universo peleará con Él contra los insensatos. Irán derechamente los tiros de los rayos, los cuales serán lanzados de las nubes, como de un arco bien asestado, y herirán a un punto fijo.
Y de la cólera como de una ballesta lloverán densos granizos. Se embravecerán contra ellos las olas del mar, y los ríos todos correrán impetuosamente. Se levantará contra ellos un furioso huracán, y en torbellino de viento serán destrozados.
Por su iniquidad quedará convertida en un yermo toda la tierra; y los tronos de los potentados serán derrocados por la maldad.
Sabiduría 6
Porque siendo vosotros ministros de su reino, no juzgasteis con rectitud, ni observasteis la ley de la justicia, ni procedisteis conforme a la voluntad de Dios
Sabiduría 8
Si alguno ama la justicia, frutos son de los trabajos de ésta las grandes virtudes, porque enseña la templanza, y la prudencia, y la justicia, y la fortaleza.
Sabiduría 9
...y con tu sabiduría formaste al hombre, para que fuese señor de las creaturas que Tú hiciste; a fin de que gobernase la redondez de la tierra con equidad y justicia, y ejerciese el juicio con rectitud de corazón; y gobernaré con justicia a tu pueblo, siendo digno del trono de mi padre.
Sabiduría 11
Así los justos se llevaron los despojos de los impíos; y celebraron con cánticos, oh Señor, tu santo nombre, alabando todos a una tu diestra vencedora.
Pues viéndose ellos puestos a prueba, y afligidos, bien que con misericordia, echaron de ver cómo los impíos eran atormentados y castigados con indignación.
Sabiduría 12
Porque no hay otro Dios sino Tú; que de todas las cosas tienes cuidado, para demostrar que no hay injusticia en tus juicios.
Sabiduría 13
por la misma razón a esos otros, que vivieron como insensatos e injustos, les hiciste sufrir horribles tormentos por medio de aquellas cosas que adoraban.
Sabiduría 14
Puesto que a Dios le son igualmente aborrecibles el impío y su impiedad.
...porque o hacen locuras en sus fiestas, o a lo menos fingen oráculos falsos, o viven en la injusticia, o perjuran con facilidad y porque juraron injustamente y con dolo, menospreciando la justicia.
El justo castigo de los idólatras
Más por entrambas cosas tendrán su justo castigo: porque entregados a sus ídolos sintieron mal de Dios, y porque juraron injustamente y con dolo, menospreciando la justicia. Pues no el poder de aquellos por quienes juran, sino la venganza sobre los pecadores es lo que persigue siempre la prevaricación de los injustos.
Sabiduría 15
Porque conocerte a Ti es la justicia consumada, y conocer tu justicia y poder es la raíz de la inmortalidad.
Sabiduría 16
Otra intervención del Señor
Mas el huir de tu mano es cosa imposible. Así los impíos, que negaban conocerte, fueron azotados por tu fuerte brazo, siendo perseguidos de extrañas lluvias, de pedriscos y tempestades, y consumidos por el fuego.
Y lo más maravilloso era que el fuego en el agua, que lo apaga todo, tenía mayor actividad; porque el universo venga a los justos. A veces se amansaba el fuego, para no quemar a los animales, enviados contra los impíos; a fin de que viéndolo ellos mismos, acabasen de conocer que por juicio de Dios eran perseguidos.
Otras veces el fuego, contra su natural virtud, ardía en el agua por todas partes, para consumir las producciones de aquella tierra maldita.
Pues la creatura, sirviéndote a Ti, hacedor suyo, redobla los ardores para atormentar a los injustos, y los mitiga en beneficio de aquellos que en Ti confían.
Sabiduría 18
Porque los justos, hijos de los santos, te ofrecían en secreto el sacrificio, y concordes establecieron esta ley de justicia, que los justos se ofrecían a recibir igualmente los bienes como los males, cantando ya los himnos de los patriarcas.
Sabiduría 19
Mas sobre los impíos descargó la ira, sin misericordia hasta el fin; como que Él estaba previendo lo que les había de acontecer.
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